El Aéreo en Lima, Perú A 10 años de la transformación de SKY en una aerolínea de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés), Holger Paulmann, presidente de la compañía, conversa con el “El Aéreo” sobre la importancia que ha significado para las personas el incremento de la competencia y la reducción de las tarifas aéreas. El recuerdo no es casual, ya que hoy a una década de ese evento impuestos y cambios normativos ponen en riesgo los avances alcanzados.
Tras su participación en el Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), Paulmann repasa la transición. Recuerda como Chile pasó de tener una tarifa doméstica promedio de US$100 por tramo en 2014 a una de US$55 en 2015.
“El impacto en la sociedad fue tan grande que fuimos el tercer concepto más buscado en Google ese año después del Bueno Marzo y de la Copa América. Entonces, ahí uno entiende lo significativo que es para la gente darle más acceso a volar”, reflexiona.
Como resultado de esta acción, SKY aportó la segunda ola democratizadora de la aviación chilena. El cambio del modelo de negocios estuvo acompañado de una nueva flota y propuesta al pasajero, además mejoras importantes en seguridad y también en experiencia. La apuesta fue alta, pero se jugó a ganador.
Como parte del proceso, destacó la reducción de las tasas de embarque. Si bien el gobierno de la época (Presidente Sebastián Piñera) sólo implementó dos de tres reducciones, el aporte fue significativo impulsando los viajes por Chile. Por tal motivo, cuestiona el retroceso que podría experimentar el país de producirse el alza, aunque sea sólo la internacional.
“Como línea aérea hicimos un tremendo esfuerzo en bajar las tarifas. Durante un tiempo el gobierno nos acompañó, pero ahora quieren subirla ¡obviamente va a perjudicar al cliente!”, sentenció Paulmann.
Más que subir las tasas: hay que revisarlas
Para el presidente del directorio de SKY, la tasa de embarque es sólo un punto en cuestión. Señala que también se está creando un clima adverso con una legislación laboral y poca eficiencia en las operaciones aéreas que generarán un aumento de los costos.
“Todos estos costos los termina pagando el cliente no sólo en aviación, sino que en otros actores de la cadena como los aeropuertos, los hoteles, el transporte, el turismo”, dice Paulmann.
El directivo asegura que hay una gran brecha para desarrollar la industria porque los precios de los pasajes de largo alcance no son muy competitivos. En ese sentido, las tasas reducidas serían favorables.
“Podríamos estimular mucho más la demanda si las tasas que se cobran para vuelos internacionales de corto alcance fuesen más competitivas. Es injusto que un pasajero que viaja entre Chile y Argentina o Brasil, esté pagando la misma tasa que un pasajero que está viajando a París”, agrega.
Desde SKY, Paulmann ha impulsado la idea de cobrar tasas proporcionales en función a la distancia viajada. Asegura que todavía lo siguen haciendo y si bien reconoce que hay una buena lectura del mensaje, menciona la complejidad del sistema.
“Es una política que se creó hace más de 50 años atrás para poder financiar el sistema de aeropuertos, básicamente, y también para financiar en parte el sistema aeronáutico. Es muy difícil cambiar esa dinámica, porque les cuesta la negociación con los aeropuertos. Si vas a pedir algo, también tienes que dar algo a cambio. Esas negociaciones uno a uno es tremendamente compleja”, enfatiza.

Poca eficiencia en los cielos chilenos
La pasión por la aviación es algo que caracteriza a Paulmann y lo demuestra con el desarrollo de SKY. En la conferencia de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) Wings of Change 2024, criticó de la poca eficiencia del sistema aeronáutico chileno.
Más de un año después, hay pocos avances. Un tema no menor, cuando la infraestructura y equipamiento -o falta de- es otro de los desafíos de la aviación en Chile.
“Uno tiene que ser consistente entre lo que habla y lo que hace. Yo creo que hay una buena voluntad cuando nosotros hablamos del concepto del aeropuerto o aviación verde, pero es súper difícil de implementar”, dice.
Como ejemplo, menciona que no se autorizan los vuelos directos, la aproximación continúa no existe o cuando hay poca eficiencia en el uso de las pistas en el aeropuerto de Santiago. Al respecto, dice que hay una gran oportunidad en tomar medidas en conjunto entre el control de área, el control de torre, los aeropuertos, las aerolíneas y la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
“Hay una oportunidad de poder seguir bajando entre un 5% y 7% de las emisiones antes de empezar a usar el combustible sostenible de aviación (SAF)”.

TUUA de conexión en Lima: una visión míope
El cobro de las conexiones en el aeropuerto Jorge Chávez de Lima es el gran tema de la aviación latinoamericana por estos días. Su entrada amenaza con comprometer el desarrollo de Lima como hub.
“Yo creo que al final cualquier incremento del costo va a tener en el corto y mediano plazo un impacto negativo, no sólo para los peruanos sino también para todos los pasajeros de la región. Lamentablemente, la vista míope de que esta cuestión no tiene ningún impacto en los peruanos es muy cortoplacista”, dice.
SKY ha desarrollado un importante centro de conexiones en Lima y, en ese sentido, Paulmann, cuestiona la falta de eficiencia para las transferencias de pasajeros. En ALTA puso en relevancia el control de seguridad al conectar que suma una barrera sin ningún valor extra.
Otro punto importante que está pendiente en Lima es habilitar todas las posiciones de contacto (puentes de embarque). Se trata de un punto pendiente que está restando capacidad al aeropuerto de la capital peruana.