Tras cuatro años de operar rutas trasatlánticas, PLAY Airlines anunció el cese de todos sus vuelos marcando el colapso del segundo proyecto de bajo costo (LCC, por sus siglas en inglés) en Islandia. La aerolínea que ya venía implementando ajustes como recortar rutas y ofrecer parte de su flota a terceros bajo el régimen de wet lease o ACMI (arriendo de aviones, tripulaciones, mantenimiento y seguros) no logró revertir las pérdidas lo que llevó a la junta directiva a paralizar las actividades.
La salida de PLAY Airlines es la segunda quiebra para una aerolínea de Islandia tras el colapso de WOW Air en 2019. Ambas intentaron replicar en parte la estrategia Icelandair de conectar Europa y Norteamérica, pero con un modelo LCC.
Tras el anuncio de la suspensión de todos los vuelos, la aerolínea recomendó a los pasajeros con reservas que se pongan en contacto con las entidades bancarias y las agencias de viaje para la gestión de los reembolsos. Asimismo, sugirió recurrir a otras aerolíneas para brindar soluciones de conectividad inmediatas. Desde la empresa agregaron que están colaborando con las autoridades y los trabajadores para implementar las medidas necesarias.
Factores del cierre
La salida de WOW Air como de PLAY Airlines están directamente asociados a la falta de rentabilidad de las compañías aéreas. A pesar de apostar por políticas de estímulo a la demanda y operar bajo un auge de la demanda en rutas trasatlánticas, ambas no lograron asegurar la estabilidad financiera.
En el caso de PLAY Airlines, el cese de operaciones guarda relación con los altos costos que enfrenta la industria aérea y decisiones tardías para revertir los números rojos. Durante los últimos meses, también enfrentó una baja significativa de las ventas como consecuencia de problemas operativos asociado a las decisiones de la compañía de reasignar capacidad a terceros e implementar recortes en uno de sus mercados objetivos.
Según la empresa, los medios realizaron una cobertura negativa de sus vuelos lo que habría impactado en las ventas dificultando la recuperación. No obstante, la incertidumbre interna respecto al rumbo de la empresa también habría contribuido en el ánimo de los empleados. El fin de PLAY Airlines dejará sin trabajo a más de 400 personas.
Conectar Europa y Norteamérica: la idea que no conseguió PLAY Airlines
PLAY Airlines se creó en 2019 tras el colapso de WOW Air, pero sus operaciones comenzaron en 2021 con la reapertura de los viajes internacionales tras la crisis del año anterior. Convencida de que Islandia podía tener un segundo operador alternativo a Icelandair, intentó replicar el modelo de su antecesora conectando Europa y Norteamérica a través de Islandia con una oferta LCC.
Debido a los bajos resultados de los tres primeros años, la aerolínea comenzó a implementar recortes significativos en Norteamérica afectando parte de su mercado objetivo. En 2024, dejó sólo tres rutas: Baltimore, Boston y Nueva York (SWF) para concentrarse en mercado europeo, especialmente, hacia las Canarias y Mediterráneo.
En paralelo, orientó parte de su estrategia al mercado de wet lease intentando abrir una nueva fuente de ingresos ante la falta de aviones en la industria. Para esto, devolvió su Certificado de Operador Aéreo (AOC) de Islandia, trasladando las operaciones a una filial en Malta y las funciones administrativas a Lituania. Sin embargo, la aerolínea reconoció que la reestructuración fue tardía para enfrentar los problemas arrastrados de años anteriores.
La flota de PLAY Airlines estaba formada por casi una decena de aviones de la familia A320neo. Según datos de la industria, operó seis A320neo y cuatro A321neo.