Tras exhibir sólidos resultados en 2024, SITA considera que el problema de infraestructura en aeropuertos, sumado a la presión política medioambiental continuará elevando la demanda por soluciones tecnológicas para aerolíneas y aeropuertos. En 2024, la inversión alcanzó los US$37 millones en esta área y según el proveedor el sector “está más activo que nunca”.
Según la visión de SITA, hay dos “cuellos de botella” que colocan importantes desafíos para la industria aérea. Por un lado, está el crecimiento de la demanda de pasajeros que volverá a impactar a los aeropuertos cuya transformación es más lenta. Se trata de un factor que persiste considerando que la saturación de la infraestructura fue uno de los temas más preocupantes para el sector en la década pasada. El otro punto que reviste preocupación son las soluciones para disminuir las emisiones de CO2 ante la presión política y la lenta transición energética.
“Con un crecimiento previsto del tráfico aéreo del 7% entre 2025 y 2027, la infraestructura seguirá bajo presión”, señaló David Lavorel, CEO de SITA en su Asamblea Anual.
Al comentar los resultados de la compañía, señala que el sector vive un momento de transformación que demandan soluciones a corto plazo. En ese contexto, se enfatiza que la tecnología está disponible por lo que el concepto de viajes sin fricciones y operaciones sostenibles es cada vez más real.
Más que infraestructura física, se requiere soluciones inteligentes
Considerando que la construcción o ampliación de aeropuertos es un proceso lento a mediano y largo plazo, las soluciones tecnológicas son la herramienta para proporcionar fluides a los procesos aeroportuarios. Al comentar sus resultados, SITA indica que en 2024 consigue un crecimiento de 8,6% con US$1.600 millones en ingresos impulsado por las unidades de Aeropuertos, Control de Fronteras y Negocio de aeronaves.
Para Lavorel, las soluciones tecnológicas son determinantes ya que los viajeros esperan procesos más fluidos y más comodidad en los aeropuertos, al mismo tiempo que la presión regulatoria crece en distintos frentes. Al respecto, indica que las adquisiciones estratégicas y la innovación de productos está permitiendo a los clientes transformarse rápidamente y operar con mayor agilidad.
“Existen enormes oportunidades para hacer las cosas mejor mediante la transformación. Nuestro rol es brindar la tecnología que la industria necesita para alcanzar nuevos niveles de eficiencia en el flujo de pasajeros, el movimiento de aeronaves y la fluidez operativa”, puntualiza.
Uno de los hitos clave de 2024 fue la adquisición de Materna IPS. Este movimiento amplió la capacidad de SITA para ofrecer procesos de viaje rápidos y de autoservicio. La empresa también adquirió ASISTIM, sumando servicios de control centralizado de operaciones aéreas. La adquisición más reciente fue la firma italiana experta en diseño aeroportuario CCM, con el objetivo de crear espacios de viaje preparados para el futuro, optimizando desde las primeras etapas el flujo de pasajeros y el manejo de equipajes en aeropuertos y terminales.
Hacia operaciones más sostenibles
Ante la falta de combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus siglas en inglés), las soluciones tecnológicas para optimizar las operaciones de vuelo son claves para enfrentar la presión medioambiental. A la fecha, más de 40 aerolíneas utilizan SITA OptiFlight y otros productos orientados a reducir emisiones de carbono, logrando un ahorro estimado de 308.000 toneladas de CO2 en 2024.
En su reporte de resultados, SITA menciona adopción generalizada de soluciones como Eco Mission, Total Optimizer y eWAS están apoyando el cumplimiento normativo. Para la compañía, la toma de decisiones basada en datos, sumado a las iniciativas en reducción de combustible y emisiones son ejemplos de que la industria aérea está tomando medidas concretas en áreas críticas.
Bajo este escenario, SITA lanzó una ambiciosa estrategia de sostenibilidad. Está enfocada en cuatro áreas clave: reducir su impacto climático, apoyar a sus colaboradores, mejorar sus prácticas empresariales y desarrollar productos que contribuyan hacia cero emisiones netas de carbono para 2050. Como parte de esa estrategia, también se comprometió a reducir sus propias emisiones a cero neto para 2050, con una disminución anual del 4,2% de su huella de carbono.
“Transformar los viajes y el transporte significa contar con la tecnología adecuada para optimizar trayectos y operaciones, y al mismo tiempo reducir emisiones de carbono”, puntualiza el CEO de SITA.