El Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago se prepara para una ambiciosa ampliación que busca triplicar su capacidad actual para 2050, con una inversión estimada en US$4.000 millones.
Así lo anunció este martes la ministra de Obras Públicas, Jessica López, quien detalló que el proyecto contempla la construcción de un tercer terminal de pasajeros, una tercera pista, accesos viales adicionales y una nueva área de carga.
"Para el MOP esta es una ampliación muy significativa en el tiempo. Son obras de largo plazo que además tienen que ser definidas con mayor precisión. Y es por eso que ya vamos a licitación al estudio que nos va a indicar los tiempos, las formas y los presupuestos más acotados de este proyecto de ampliación", explicó la ministra.
Según los antecedentes entregados por la cartera, la licitación del anteproyecto referencial ya está en marcha y se extenderá hasta 2030. Esta fase incluirá estudios técnicos, desarrollo de ingeniería básica y un Estudio de Impacto Ambiental. El inicio de las obras está previsto para mediados de la próxima década.

El plan maestro actualizado del aeropuerto de Santiago proyecta que el aeropuerto moverá 84 millones de pasajeros al año hacia 2050 y ejecutará 125 operaciones por hora, tres veces más que las actuales. Esta expansión se concentrará hacia el norponiente, principalmente en terrenos de Pudahuel y, en menor proporción, en Lampa, duplicando su superficie de 1.070 a 2.368 hectáreas.
La superficie construida también se multiplicará, pasando de los actuales 380 mil metros cuadrados a más de un millón. El número de estacionamientos para aeronaves se incrementará de 56 a 152. Además, se contempla el traslado del actual terminal de carga a una nueva zona, lo que permitirá habilitar los dos espigones faltantes del segundo terminal.
La ministra López afirmó que uno de los focos urgentes será potenciar la infraestructura de carga. “Uno de los subproyectos más urgentes por abordar probablemente va a ser la ampliación de nuestras capacidades para la carga aérea que procesa hoy día el Arturo Merino Benítez”, indicó.
La expansión también incluirá nuevas instalaciones para mantenimiento de aeronaves, dependencias de la Dirección General de Aeronáutica Civil y el traslado del sector de aviación civil. Para mejorar la conectividad con la ciudad, el proyecto considera tres nuevos accesos: por el camino El Noviciado (poniente), por el camino Lo Boza (norte) y una vía exclusiva para camiones (sur).
Dentro del recinto, los traslados entre terminales serán apoyados por un tren ligero, que además se integrará con la futura conexión del aeropuerto a la red del Metro de Santiago. A esto se suma un aumento en la cantidad de estacionamientos y un anillo de áreas verdes perimetrales, con parques, senderos y multicanchas, que buscarán una mejor integración urbana del complejo.
Desde el Ministerio destacaron que la opción de ampliar el actual aeropuerto fue priorizada frente a la alternativa de construir uno nuevo en la macrozona central, por razones de eficiencia financiera, operacional y rentabilidad social.
Finalmente, en cuanto a la sostenibilidad, el MOP aseguró que el diseño incorporará estándares de eficiencia energética y mitigación ambiental. La ampliación contará con la Certificación Edificio Sustentable (CES) e incluirá áreas para la generación de energía a partir de fuentes renovables.