Tal como se prevé, la visita oficial del Presidente Donald Trump al Reino de Arabia Saudita y Qatar rinden frutos con un impulso para la industria estadounidense, en especial, Boeing. Revirtiendo la falta de pedidos significativos, los Estados Unidos recurren a sus aliados estratégicos en el Medio Oriente para dar un nuevo impulso a la industria aeroespacial estadounidense.
La visita de Trump al Medio Oriente rinde frutos inmediatos. Para Boeing, consigue pedidos significativos para los tres programas de aviones comerciales: B737 MAX, B777X y B787. El más importante es el que consigue con Qatar Airways tanto por número como inversión monetaria.
Por la cantidad de aviones encargados y el poder de mercado que tienen los operadores del Estado saudita y qatarí, las compras aseguran puestos de trabajo en Boeing como en sus proveedores a lo largo de los Estados Unidos. Un objetivo político-comercial que también cierra la puerta a posibles acuerdos con Airbus, bloqueando así a la Unión Europa, al menos en lo inmediato.
Con su estilo directo y haciendo uso de alianzas estratégicas el Presidente Trump consigue logros para los Estados Unidos y Boeing. En el caso de Qatar Airways, la compra que asegura la renovación de su flota en los próximos años. En términos generales: un win-win para ambas partes.
Cosechas en el Reino de Arabia Saudita
Durante su paso por Riyadh, la capital del Reino de Arabia Saudita, Trump logra un pedido para Boeing por 30 B737 MAX. La compra la hace AviLease, un nuevo arrendador (lessor como se lo conoce en la industria) creado por el Fondo de Inversión Pública Saudita.
La compra no es significativa en comparación con la que realiza Qatar Airways, pero deja de ser menos importante. Por el momento, Boeing tiene órdenes y opciones de compra importantes para Saudia y Riyadh Air para el programa B787 por 121 unidades realizadas en marzo 2023. Serán 39 B787-9/-10 para Saudia con 10 opciones, y 39 B787-9 con 33 opciones de compra para Riyadh Air.
No se descarta que de la visita puedan emanar futuras órdenes de parte de las aerolíneas sauditas. Durante la visita a Riyadh, Tony Douglas, CEO de Riyadh Air, participa del encuentro entre el Presidente Trump y el príncipe heredero Mohammed bin Salman. La nueva aerolínea saudita está negociando sumar aviones de ultra larga distancia para lo cual considera el A350-1000 y B777X.
En la visita oficial, Trump también consigue que Starlink de propiedad de Elon Musk quede habilitado como proveedor de internet en el Reino. Para las aerolíneas sauditas este acuerdo allana la posibilidad para tener este servicio a bordo.

El respaldo de Trump para Boeing de Qatar Airways
Tras aterrizar en Doha, el Presidente Donald Trump y el Sheikh de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, firman un acuerdo de compra por 210 aviones B777X y B787 entre pedidos en firme y opciones de compras. En la firma participan Kelly Ortberg, presidente y CEO de Boeing, Stephanie Pope, presidenta y CEO de Boeing Commercial Airplanes, y Badr Mohammed Al-Meer, CEO de Qatar Airways.
La compra considera pedidos en firme por 130 B787 (con distintas opciones de modelos) y 30 B777-9. Además, las opciones contemplan 50 unidades para B777X o B787. Sólo las órdenes en firme representan una inversión de Qatar Airways por US$96 mil millones.
Qatar Airways ya es cliente de lanzamiento del B777-9 con 60 unidades. Con la reciente orden, serán 90 los aviones que operará en los próximos años. De esta manera, la aerolínea qatarí sigue los pasos de su par Emirates en ser el sustento financiero de los programas de Boeing.
A fecha de hoy, Qatar Airways opera una flota de un A330-200, siete A330-300, 33 A350-900, 24 A350-1000 (18 pendiente de entrega), ocho A380, siete B777-200LR, 54 B777-300ER, 28 B777F, 31 B787-8 y 22 B787-9.