Durante esta semana, Aeroméxico recibe de Boeing su nuevo avión alcanzando 100 B737 en su flota. El hito es uno de los más importantes para la aerolínea del “Caballero Águila” que, por un lado, refleja el crecimiento experimentado durante los últimos años y, por otro, su compromiso con una operación altamente eficiente.
Para celebrar el crecimiento de su flota B737, Aeroméxico decora su último avión de este modelo -un B737-9 (registro XA-GSP)- con un logotipo conmemorativo. Con su recepción directamente desde la fábrica en Renton, Seattle, la aerolínea sigue avanzando en la renovación de toda su flota de aviones de fuselaje angosto.
“Nuestros 100 aviones B737, junto con los modelos B787 Dreamliner y Embraer 190, conforman una flota de aproximadamente 160 aeronaves, la más grande de la industria aérea en México”, dice Andrés Conesa, CEO de Aeroméxico en sus redes sociales.
El crecimiento del número de aviones B737 lleva a Aeroméxico a tener la mayor capacidad operativa de toda su historia. Junto con 100 aviones de esta familia de aviones, opera ocho B787-8 y 14 B787-9, además de 37 Embraer E190 operados por Aeroméxico Connect.
B737 MAX dominan la operación
Como parte de la modernización de su parque aéreo, más de la mitad de la flota de pasillo único corresponde a aviones de última generación B737 MAX. Tras recibir su primer avión de última generación en 2018, la compañía viene renovando su flota de manera significativa en los últimos años, pese a la paralización de la producción en la fábrica después de 2019 y los problemas en la cadena de suministro.
A la fecha, Aeroméxico cuenta con 41 B737-8 y 25 B737-9. Ambos aviones están reemplazando gradualmente a la flota B737-700 (ya retirados) y los 34 B737-800 que están en proceso de salida. Para los próximos años, la aerolínea espera continuar con la renovación de sus aviones para contar únicamente con aviones de última generación en su flota principal.
En 2012, Aeroméxico realiza un masivo pedido por 90 unidades B737 MAX de los modelos B737-8 y B737-9. La orden está orientada a retirar los equipos más antiguos y menos eficientes, además de aumentar capacidad para operar de manera eficiente en las llamadas “rutas medias”. La selección del B737 MAX mantiene la comunalidad con la flota histórica. Uno de los principales beneficios de la nueva flota es el ahorro de combustible en torno a un 20% respecto a los aviones que reemplaza y la reducción de costos por asiento-kilómetro (CASK).
Aeroméxico y la familia B737
La historia de Aeroméxico con la familia B737 comienza en 2003 cuando se incorpora el primer B737-700. Estos aviones comienzan a renovar la histórica flota de McDonnell Douglas DC-9. A partir de 2006, se incorporan los B737-800 para reemplazar a los B757-200 y McDonnell Douglas MD80.
Con los B737, Aeroméxico unifica su flota de corto y medio alcance. Para asegurar la renovación de la flota, en 2012, selecciona a la familia B737 MAX con una orden histórica de 90 unidades. El primer B737-8 llega en febrero de 2018, mientras que en 2021 el primer B737-9.
A fecha de hoy, los B737 operan en todas las rutas medias dentro de América tanto en vuelos domésticos como internacionales. Por la combinación de eficiencias y alcance, los B737 MAX se utilizan, principalmente, en rutas internacionales cubriendo tramos desde Montreal y Vancouver, por el Norte, hasta Lima, por el sur.