Accidente de Azerbaijan Airlines: Industria aérea pide imparcial y exhaustiva investigación

Investigaciones preliminares del vuelo de Azerbaijan Airlines sugieren posible interferencia de terceros. IATA pide investigación exhaustiva.
Azerbaijan Airlines E190 4K-AZ65
Fotografía: Mehmet Mustafa Celik

El tráfico accidente del vuelo J28243 de Azerbaijan Airlines en Aktau (Kazajstán) levanta preocupación en medio de una escalada de conflictos alrededor del mundo. La industria aérea ya está pidiendo que las investigaciones del accidente se realicen de manera imparcial y exhaustiva, mientras recuerdan a los Gobiernos que la aviación civil y la infraestructura crítica deben estar ajenas a cualquier conflicto.

El 25 de diciembre mientras gran parte del mundo celebra la Navidad, un Embraer E190AR (registro 4K-AZ65) de Azerbaijan Airlines asignado al vuelo J28243 de Baku a Grozny se desvía a Aktau por meteorología adversa. A bordo van 62 pasajeros y cinco tripulantes. Previo a la aproximación decide cambiar el aeropuerto alterno a Makhachkala (Rusia), pero la niebla imperante obliga a regresar a Aktau.

En este aeropuerto intenta un aterrizaje de emergencia en la pista 11 a las 11:28 horas (local). Durante la aproximación final, se observa el tren aterrizaje desplegado y un descenso rápido con el morro hacia abajo. Como resultado, tras tocar tierra, el E190AR queda destruido y se incendia. Fallecen 38 personas y 32 son rescatadas con vida.

La Fiscalía General de Azerbaiyán abre una investigación penal del accidente considerando múltiples hipótesis. Al proceso, se une también la Fiscalía de Kazajstán y el CENIPA de Brasil por el tipo de avión involucrado.

Posible derribo del vuelo de Azerbaiyán Airlines

El 28 de diciembre, el ministro de Transportes de Azerbaiyán, Rashad Nabiyev, señala que las conclusiones preliminares apuntan a un impacto externo. El mismo día, se conoce que el Presidente de Rusia, Vladimir Putin llama al Presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, para informar que los sistemas de defensa antiaérea rusas estaban activos disparando contra drones ucranianos. La ciudad de Grozny se encuentra cerca del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Hasta la fecha, no hay una confirmación oficial, pese a que el Presidente Aliyev afirma que “tiene absoluta certeza” de que el vuelo J28243 de Azerbaijan Airlines es víctima de un derribo no intencional. En su molestia, critica a Rusia por tratar de silenciar el asunto durante días.

Información preliminar de la investigación azerbaiyana indican que el avión sufre interferencias físicas como técnicas al intentar aterrizar en Grozny. Los datos del ADS-B levantan la posibilidad de interferencias electrónicas prolongadas, incluso con la desaparición del radar.

Durante las entrevistas, los sobrevivientes declaran haber escuchado sonidos similares a explosiones. Dicha tesis más las imágenes del fuselaje levantan sospechas del derribo accidental.

IATA pide investigación exhaustiva, imparcial y transparente

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) solicita una investigación exhaustiva, imparcial y transparente sobre el trágico accidente del vuelo J28243 de Azerbaijan Airlines. El trabajo para determinar las causas del accidente debe llevarse a cabo de conformidad con las disposiciones del Anexo 13 del Convenio de Chicago, que exige la publicación de un informe provisional en un plazo de 30 días a partir del accidente.

“Nuestras más sinceras condolencias a los familiares y amigos de los fallecidos. Por respeto a las 38 personas que perdieron la vida y a los que sobrevivieron, debemos averiguar por qué se produjo esta catástrofe y tomar medidas para garantizar que no se repita”, dice Willie Walsh, director general de IATA.

Ante las sospechas de un derribo, señala que es fundamental conocer los resultados de la investigación. Sólo ahí se podrá determinar las verdaderas causas de la tragedia.

“Si la conclusión es que esta tragedia fue responsabilidad de los combatientes, los perpetradores deben rendir cuentas y ser llevados ante la justicia”, puntualiza Walsh.

IATA Willie Walsh
Willie Walsh, director de IATA. Fotografía: IATA

En octubre de 2024, IATA recuerda al Consejo de Seguridad de la ONU que los Estados tienen obligaciones explícitas de mantener la aviación y su infraestructura crítica segura incluso en tiempos de guerra. El artículo 48 del Protocolo de los Convenios de Ginebra establece que las partes de un conflicto no deben atacar objetos civiles. Además, el Convenio de Chicago obliga explícitamente a los Estados a proteger las aeronaves civiles y a los pasajeros en vuelo, abstenerse del uso de la fuerza contra aeronaves civiles y, por corolario, coordinar y comunicar cualquier actividad potencialmente peligrosa para la aviación civil.

IATA apoya firmemente la labor del Comité Consultivo de Cielos Seguros para reducir el riesgo de zonas de conflicto. Para ello, apela a que los Gobiernos deben mejorar el intercambio de información para evaluaciones de riesgos. De esta manera, los operadores y los Estados pueden planificar mejor los vuelos de manera segura.

Derribos de vuelos comerciales

Desde 1930, se registran más de 50 derribos intencionales o accidentes de vuelos comerciales de pasajeros y de carga. La cifra es significativa considerando que las aeronaves civiles nunca deben ser objetivo intencionado o accidental de operaciones militares.

En la historia reciente, se registran casos importantes. En 1981, un Sukhoi Su-15 de la ex Unión Soviética derriba el vuelo KE007 de Korean Air en la isla de Moneron. Años más tarde, en 1988, el vuelo IR655 de Iran Air es confundido por parte de la tripulación del USS Vincennes de los Estados Unidos con un F-14 Tomcat iraní cuando vuela de Bandar Abbas a Dubái.

Durante la última década, también hay registros. Los más significativos son el vuelo MH17 de Malaysia Airlines entre Ámsterdam y Kuala Kumpur derribado por separatistas pro-rusos en Ucrania y el PS752 de Ukraine International de Teherán (IKA) a Kiev destruido por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).

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