Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Ricardo J. Delpiano |
Como medida preventiva ante el rápido avance del contagio del COVID-19 en la población del mundo, la caída drástica en la demanda global y las decisiones unilaterales que están tomando algunos Gobiernos de cerrar las fronteras, American Airlines informa la cancelación inmediata y hasta el 06 de mayo de parte importante de los vuelos internacionales. La medida incluye la suspensión temporal de toda la operación hacia y desde Santiago de Chile hacia Miami, y el adelanto de la cancelación de la ruta a Dallas Fort Worth.
Según informa American, la capacidad internacional se reducirá drásticamente en un 75% entre el 16 de marzo y el 06 de mayo, algo nunca antes visto desde los atentados desde el 11 de septiembre de 2001. Debido a la colocación de aviones de fuselaje ancho en vuelos domésticos, la compañía recortará en un 20% la oferta doméstica.
Las nuevas medidas consideran la suspensión de todos los vuelos desde los Estados Unidos hacia Asia, a excepción de la ruta Dallas Fort Worth – Tokio (NRT) que se mantiene funcionando sólo tres veces por semana. También se contempla la cancelación temporal de las rutas hacia Sydney y Auckland, eliminando la operación hacia el Pacífico, a excepción de Hawaii.
Hacia Europa, se mantiene la suspensión de vuelos hacia los países donde Estados Unidos impone el veto de viaje, retrasa el inicio de las operaciones temporales para el verano y el lanzamiento de nuevas rutas. American continuará operando vuelos diarios a Londres (LHR) desde Dallas Fort Worth y Miami, pero durante esta semana irá reduciendo drásticamente los servicios hasta suspenderlos desde la capital del Reino Unido hacia Boston, Chicago (ORD), Nueva York (JFK), y Los Ángeles, los que se servirán sólo para reacomodar a los pasajeros y tripulaciones.
En América Latina, continúan vuelos hacia México, el Caribe y Centroamérica, así como hacia algunos países del norte de Sudamérica. Los vuelos en el resto de la red en la región se suspenden temporalmente hasta la fecha señalada.
De acuerdo con el detalle entregado por American, desde el 16 de marzo y hasta el 06 de mayo no se operarán vuelos en las rutas desde Nueva York (JFK) y Miami hacia Río de Janeiro (GIG) y Georgetown. También se cancela las rutas desde Dallas Fort Worth, Nueva York (JFK) y Miami, hacia Sao Paulo (GRU). La compañía también paraliza todos los vuelos desde Dallas Fort Worth y Miami hacia y desde Bogotá, Lima, Santiago de Chile, Guayaquil y Quito, además de los vuelos hacia Brasilia, Manaos, Barranquilla, Cartagena, Cali, Medellín y Pereira, que sólo operan desde Miami.
Por los recortes de rutas, los costos de la paralización, incluyendo la devolución de dineros por pasajes comprados y reacomodaciones de los pasajeros para fechas posteriores, distintos analistas sugieren que la compañía podría volver a entrar en el capítulo 11 de protección de quiebra. Los argumentos para esta teoría se basan en las deudas que American tiene por US$34 mil millones, las que son superiores a las de United, Delta y Southwest, las que disponen compromisos por US$20 mil millones, US$17,4 mil millones y US$4,6 mil millones.
Sin embargo, desde American señalan que la compañía tiene las fortalezas para enfrentar en la medida de lo posible esta crisis para la industria aérea y las economías del mundo. Entre los puntos que destacan están la desaceleración en el gasto de capital a partir de este año, los más de US$7,3 mil millones en liquidez y la ventaja de contar con US$10 mil millones adicionales en activos no gravados y no tener vencimientos a largo plazo hasta 2022. Según Doug Parker, CEO de la línea aérea, la empresa y sus colaboradores “estarán bien”, aunque la magnitud de la crisis sólo se podrá medir cuando comiencen a existir certezas que, a fecha de hoy, no existen.
