Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Ricardo J. Delpiano |
Como parte esencial del negocio en un modelo de línea aérea de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés), SKY continúa desarrollando servicios adicionales a través de los cuales busca ofrecer una mayor flexibilidad a los pasajeros en rutas nacionales e internacionales.
La nueva oferta ancillary considera la posibilidad de realizar cambios de vuelos previo al viaje adquirido, optar por un nuevo vuelo en caso de haberlo perdido, el cese de ticket comprado a otro pasajeros y la adquisición a bordo del cambio de asiento. Si bien la propuesta no es nueva en la industria ni en Chile, amplía las alternativas de viaje para el pasajero, especialmente en lo que respecta a cambios de nombre en el ticket o la pérdida de un vuelo, que antes no estaban disponibles.
“Con estos nuevos servicios queremos que nuestros pasajeros tengan más flexibilidad para diseñar sus viajes y poder realizar –en cualquier momento- los cambios que estimen convenientes. Y si bien estos productos tienen un costo adicional, el valor de estos es muchísimo menor al que pagaban los clientes antes de que los implementáramos”, asegura la gerente de rutas y planificación de la red de SKY, Francisca Valenzuela.
SKY pone por ejemplo que si una persona llega más temprano al aeropuerto y quiere tomar el vuelo previo al que tiene comprado puede cambiarlo por un valor de CLP15.000 (US$24) o por uno siguiente, cancelando CLP75.000 (US$121). En este último por ejemplo, el requerimiento no implica el motivo pero si tiene la restricción de que debe hacerse hasta dos horas después de la salida que tenía programada y sólo para viajar en las siguientes 24 horas.
Por la disponibilidad de vuelos y en algunos horarios, es posible que esta opción no aplique del todo, por lo que la responsabilidad de llegar y respetar los tiempos de presentación que corresponden, sigue estando a cargo del pasajero. Independientemente de lo anterior, Valenzuela destaca la medida adoptada por su compañía. “Este servicio es una gran oportunidad para nuestros clientes, ya que previo a su implementación, los pasajeros que habían perdido sus vuelos debían adquirir un nuevo ticket con un valor muy superior a los $75 mil, por ser comprado a última hora”, explica.
Otro de los servicios implementados es la opción de ceder el ticket adquirido a un nuevo pasajero, cancelando CLP40.000 (US$65). Asimismo, SKY extiende la edad de 2 a 12 años, para llevar un coche de hasta dos piezas sin costo extra, lo que antes correspondía a un equipaje adicional.
Con estos cambios, SKY busca responder a una creciente competencia no sólo desde propio segmento LCC/ULCC, como puede ser desde JetSMART, sino que también desde el otro lado, con una LATAM que está plena transformación de sus servicios en vuelos de corto alcance. JetSMART fue la primera línea aérea en introducir estos cambios como parte de su propuesta de viajes sencilla. Su acción y perspectivas de crecimiento está generando distintos niveles de respuesta que en parte mueven a la competencia.
Comparativamente dentro el segmento LCC/ULCC chileno, tanto SKY como JetSMART consideran la opción de cambiar el nombre de un pasaje por un valor adicional de CLP40.0000 (US$65) independiente de que si el viaje sea doméstico o internacional. Entre las dos si hay diferencias en lo que respecta a cambio de vuelo: mientras en JetSMART es estándar a un valor de CLP15.000 (US$24) en SKY hay diferencias si es previo (CLP15.000 o US$24) o posterior (CLP75.000 o US$121). Del mismo modo, en lo que respecta a cambio de asiento a bordo, SKY ofrece un valor estándar de CLP10.000 (US$16), mientras que JetSMART esta opción está disponible desde los CLP4.000 (US$6) hasta los CLP8.000 (US$13) dependiendo del tipo de asiento que el pasajero escoja.
LATAM es una línea híbrida y como tal está adoptando algunas prácticas del modelo LCC a su propuesta de servicio. Así, en mayo de 2017, presenta su nueva estructura tarifaria que considera mayor flexibilidad y uso de los servicios adicionales. De acuerdo a esta, sólo las tarifas "Top" y "Plus" consideran cambios de vuelo en la misma ruta, con costos extras en la segunda. En cuanto a cambios de asientos a bordo no hay cobros adicionales a excepción de los asientos preferentes.
Los nuevos servicios adicionales permiten inferir que la competencia en la aviación chilena no sólo se está dando en sus precios bases, sino que lentamente se está trasladando también a los servicios adicionales (ancillary revenues). Se espera que con más del 90% de las líneas aéreas operando o respondiendo al modelo LCC, esta tendencia se manifestará con más fuerza y se incrementará a medida que se incluyan nuevos ítems de comercialización de servicios no aeronáuticos, tal como ocurre en otros lugares en el mundo como en Europa o Norteamérica.
El uso de los servicios adicionales es fundamental para el éxito del modelo LCC, ya que permiten diversificar la fuente de ingresos que tiene la línea aérea y reducir la dependencia del precio del pasaje base, que en estos casos básicamente constituye un derecho al transporte aéreo.
