Air Comet suspende los vuelos non stop entre Madrid y Santiago.

Por Ricardo J. Delpiano

Tal como habíamos anunciado hace ya varias semanas, tras la salida su salida de Aerolíneas Argentinas, el Grupo Marsans se ha visto enfrentado a un nuevo escenario para sus aerolíneas las cuales deberán a hacerse cargo -y quizás por primera vez- de sus operaciones. Así a la medida anunciada en su filial chilena, es ahora la compañía madre del Grupo Marsans, Air Comet la cual comienza a reestructurar sus operaciones en Latinoamérica, siendo las ciudades de Santiago y Buenos Aires las primeras afectadas.
Desde el próximo 31 de agosto la española Air Comet dará por finalizado sus vuelos sin escalas entre Madrid y Santiago, para reemplazarlos por vuelos directos con una escala en Buenos Aires. La medida supondrá un reducción notable en la capacidad ofrecida a ambos destinos, pues se van a estar uniendo dos vuelos separados en uno sólo, manteniendo en la medida de lo posible el modelo de aeronave que la compañía opera. Asimismo las proyecciones para el futuro más inmediato no parecen ser muy favorables, pues la misma Air Comet ha indicado que luego de la modificación se estudiará la viabilidad de la nueva ruta, para luego definir el nuevo esquema de operaciones o simplemente suspender la ruta.

Desde el 31 de agosto, Air Comet pone fin a sus vuelos non stop entre Madrid y Santiago. La medida responde a todo el proceso de reorganización que viven las líneas aéreas Marsans, tras las salida del holding español de Aerolíneas Argentinas. Foto: Alejandro Ruiz.

De manera preeliminar una de las razones que podría haber determinado la medida, es la falta de aviones que está sufriendo la compañía española, producto que algunos de ellos estarían fuera de vuelo por razones de mantenimiento, medida que ya había obligado a la empresa a modificar algunas rutas -entre ellas la de Santiago que pasó a operar ciertos días con A310 en lugar de los A340-. Pero toda esta reorganización tanto en Air Comet como en Air Comet Chile no se debe por si sóla, ni tampoco todo es consecuencia del escenario actual del transporte aéreo.

Como hemos venido diciendo, todos los cambios que estamos presenciando en las compañías aéreas Marsans tienen su explicación en las consecuencias que supuso la salida del holding español de Aerolíneas Argentinas, tal como lo han estipulado distintas denuncias de parte de los gremios aeronáuticos trasandinos y de personeros ligados a la propia compañía del cóndor, las cuales establecen una política constante de vaciamiento de la empresa y que mantienen a Aerolíneas Argentinas en la situación actual: es decir sin dinero ni para comprar una bolsa de basura. Producto de lo anterior, durante la semana pasada se interpuso una querella contra el Grupo Marsans ante los tribunales argentinos por fraude y vaciamiento de la empresa, siendo una de las primeras causas que se interponen contra el holding español.

Pese a la negativa del holding español en esta materia, lo cierto es que, más allá de la coincidencia, cada día que pasa se conocen más detalles y cambios de toda la operatoria del Grupo, así como su política en Aerolíneas. Para Marsans, Aerolíneas fue siempre la base de toda su expansión, ratificada por ellos mismos hace un par de años atrás, y pese a que en los últimos meses la empresa argentina era un constante polvorín, producto del tira y afloja entre los tres sectores (gremios, Gobierno Argentino y Marsans), los españoles supieron sacar provecho de la situación, y pese a las tantas negociaciones y conversaciones, pudieron capitalizar sus aerolíneas, financiar sus operaciones, renovar flota y hacer caja, todo en una brillante estrategia realizada con el mínimo de inversión.

Pero más que la situación que hoy vive Aerolíneas Argentinas, fue la propia política desarrollada por el Grupo Marsans la que mantiene hoy a sus aerolínea en plena incertidumbre, siendo sus víctimas más inmediatas los miles de viajeros que hoy deben buscar nuevas alternativas de viaje.

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