Finalmente, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) suspende unilateralmente la apertura del nuevo aeropuerto Jorge Chávez de Lima. El ministro Raúl Pérez-Reyes valida las observaciones del Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (OSITRAN) por lo que no permite la puesta en marcha.
“Cuando movimos la fecha al 30 de marzo, la prueba del combustible se iba a hacer el 27 de enero y la prueba exitosa del sistema de alimentación de combustible se hizo recién el 5 de marzo”, dice el ministro del MTC, según Perú 21. “Todavía no está implementado ni hay fechas del sistema de detención de fugas. No hay certezas y no podemos esperar a ver qué va a pasar en los siguientes 15 días en relación con eso”.
La semana pasada, el MTC comienza a entregar señales de postergación del nuevo aeropuerto de Lima. El 10 de marzo de 2025 señala que la apertura se “llevará a cabo cuando se cumplan y verifiquen estrictamente todos los estándares de seguridad nacionales e internacionales de aviación civil”.
El 14 de marzo, la cartera realiza un cambio clave en la Dirección General de Programas y Proyectos de Transporte. Para muchos, este movimiento es la antesala de la postergación de la apertura del nuevo aeropuerto. La Dirección es la responsable de firmar las adendas al contrato con la concesionaria.
Los inconvenientes aceptados por el MTC
Durante la jornada del 17 de marzo, OSITRAN entrega su informe contundente con los pendientes críticos del nuevo aeropuerto. Las observaciones consideran a la infraestructura como al equipamiento, además, de algunas atribuibles a la concesionaria Lima Airports Partners (LAP).
Entre los sistemas pendientes e indispensables se encuentran el Sistema de Detección y Alarma Contra Incendios (DACI), el Sistema de Control de Accesos, el Sistema de Visualización de Información de Vuelo (FIDS), el Sistema de Iluminación y la Red Local de Área (LAN).
Además, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) advierte que las posiciones de estacionamiento de aeronaves (PEAS) cumplen con reglas, pero son más pequeñas que las de la terminal 1. Se advierte que presentan obstáculos por lo que requiere una coordinación estricta y entrenamiento del personal para minimizar riesgos.
También se constata que las pruebas de seguridad evidencian que aún no se han cumplido los objetivos de familiarización, entrenamiento y procedimientos adecuados. Por consiguiente, compromete una operación segura en plataforma.
Otro aspecto clave es la nueva planta de abastecimiento de combustible, que aún no cuenta con la autorización plena. Para su aprobación, LAP debe cumplir con pruebas críticas. Entre los sistemas a evaluar son la detección de fugas en tuberías, el funcionamiento de válvulas de seguridad y la operatividad del sistema contra incendios.
Además de lo anterior, también está pendiente la verificación del sistema de inspección de equipaje HBS (Hold Baggage System) en condiciones reales de demanda.
"Considerando lo incumplido por LAP, consideramos que lo mejor es no fijar una fecha determinada...", dice el ministro Pérez-Reyes.
LAP habla de quiebre
Para la concesionaria, la decisión del MTC de postergar indefinidamente la puesta en marcha del nuevo aeropuerto de Lima representa un quiebre. La razón es la adenda del contrato en la que se fija como nueva fecha de inicio de operaciones el 30 de marzo de 2025.
“Esta conferencia se realizó sin incluir al concesionario Lima Airport Partners, quebrantando el principio de buena fe contractual, que rige nuestro Contrato de Concesión y los acuerdos suscritos con el Estado peruano”, dice LAP.
Según LAP, el proyecto de ampliación del aeropuerto Jorge Chávez avanza con un 99,5 % de ejecución. En cuanto a las pruebas integrales, la planificación fue compartida desde el 05 de febrero con todas las empresas involucradas, la DGAC y OSITRAN, sin recibir observaciones. Sin embargo, la participación de los actores no fue óptima. Asimismo, el proceso de familiarización con las nuevas instalaciones depende de la disponibilidad de operadores y aerolíneas, quienes tienen acceso a la plataforma de aeronaves para pruebas y ejercicios.
Por otro lado, la planta de combustible sólo requiere el permiso de operación emitido por la Dirección General de Hidrocarburos (DGH), para lo cual se necesita la opinión favorable de OSINERGMIN. Dicho visado incluye la evaluación de riesgos y pruebas del sistema contra incendios, de las cuales 10 de 11 ya fueron completadas. En cuanto al sistema de detección de fugas, se confirma que la planta cuenta con tecnología de última generación que cumple con la normativa vigente. En ese sentido, desmiente las afirmaciones del MTC sobre posibles deficiencias en seguridad.
“Exhortamos al MTC, en su calidad de Concedente, a respetar el Contrato de Concesión y el Acta de Acuerdos, suscrita el 30 de enero de 2025, invocando el principio de buena fe contractual, así como el principio de colaboración que debe primar en relaciones contractuales para el beneficio del Perú”, sentencia LAP.