Por Ricardo J. Delpiano
![]() |
| Foto: Airbus |
Como estaba previsto para el Salón Aeronáutico de París (PAS19), American Airlines se convirtió en el nuevo cliente para el recién estrenado Airbus A321XLR. Con un encargo por 50 aviones, la variante de más largo alcance del avión de pasillo único del fabricante europeo debiera reemplazar a los 34 Boeing 757-200 que aún mantiene en servicio, además de abrir nuevas rutas a futuro.
El acuerdo de compra entre American y Airbus considera la conversión de 30 unidades previamente encargadas por A321neo y una orden por 20 nuevas unidades. Las primeras entregas están previstas para 2023 al igual que algunos operadores que han seleccionado al A321XLR para equipar su flota asignada a rutas medias. De acuerdo al calendario de entregas, ocho equipos se integrarán el primer año, otros 22 en 2024 y 20 en 2025, por lo que se infiere que el reemplazo de material será rápido, así como la prometedora expansión que permite este avión.
Según indica Robert Isom, presidente de American a Air Transport World (19/06/2019), “el A321XLR dará oportunidades de hacer cosas que no hemos podido hacer en el pasado”. Destaca la apertura de nuevos mercados y una mejor atención a las necesidades de los clientes.
Airbus destaca el potencial de abrir nuevos pares de ciudades a través del Atlántico Norte lo que es confirmado por Isom al mencionar posibles operaciones desde sus hubs en Nueva York (JFK), Filadelfia y Charlotte, además de Dallas Fort Worth. Además de Europa, el A321XLR se presenta como un avión adecuado para atender el mercado hacia Hawaii y rutas a Sudamérica, con mercados hoy no atendidos o que presentan una demanda más débil o estacional.
Sin embargo, un dato interesante no lo aporta ni Airbus ni American Airlines, sino de manera indirecta su socia LATAM a través de Flightglobal (18/06/2019). Según comenta a ese medio Ramiro Alfonsín, CFO de la mayor línea aérea sudamericana, LATAM no está interesada -por ahora- en el A321XLR, pese a que la aeronave podría potenciar nuevas rutas desde hubs como Lima y Sao Paulo (GRU) hacia Norteamérica, especialmente los Estados Unidos.
De acuerdo con la publicación, si se aprueba el acuerdo de negocio conjunto (JBA, por sus siglas en inglés) por parte del Departamento de Transporte (DOT) de los Estados Unidos, la atención de mercados pequeños estaría más a cargo de American Airlines al disponer de un avión con un alcance suficiente y capacidad adecuada para cubrir vuelos desde Florida (Miami) o Texas hacia Brasil. Otros países –no mencionados- como el Perú, Argentina, también podrían verse beneficiados.
En su propuesta de JBA, tanto American Airlines como LATAM se han comprometido a abrir nuevos mercados e integrar sus redes para ofrecer una mejor conectividad y servicio a los pasajeros. Este acuerdo ya ha sido aprobado por varios países de la región como Brasil y Colombia). Por el bloqueo de la Corte Suprema tras rechazar esta alianza, Chile no estará incluido en las potenciales rutas que se abrirían. Por consiguiente –y tal como se ha adelantado-, el tráfico de pasajeros de estos nuevos servicios pasará directamente por otros aeropuertos de la región.
Los pedidos de LATAM por 27 A320neo y 19 A321neo estarían dedicados más a renovar material y operar vuelos intra-regionales más que abrir nuevas rutas, al menos hacia Norteamérica. De acuerdo al plan de flota publicado, la aerolínea chilena operaría 24 A320neo hacia fines de 2021 y nueve A321neo.
Además de las oportunidades de expansión, el acuerdo con Airbus tiene implicancias mediáticas importantes a nivel de industria. En primer lugar, convierte a American en el operador más grande de aviones del fabricante europeo a nivel mundial con 422 aparatos en servicio (de un total de 920) y 115 por entregar. En segundo término, la adquisición del A321XLR puede ser entendido como un duro golpe para Boeing, primero al reducir las oportunidades para el B737 MAX y tener a la línea aérea de Dallas Fort Worth como potencial cliente del futuro B797. Se interpreta que esto debiera ser una señal directa para el fabricante.
Oficialmente, American intenta dejar la puerta abierta a Boeing al señalar que “todavía están buscando un reemplazo para el B757”, pese a que en la práctica el A321XLR cubre esa necesidad.
