Qantas decidida por los vuelos de ultra larga distancia y confirma que este año anunciará su nuevo avión para este propósito

Por Ricardo J. Delpiano

Qantas B787-9 (2) (Qantas)
Foto: Qantas

Además de ser una de las rutas sin escalas con mayor duración en la historia de la aviación, el servicio Perth – Londres (LHR) inaugurado en 2018 marca el punto de partida para una nueva de etapa de crecimiento para Qantas en la que los vuelos de ultra larga distancia serán protagonistas del crecimiento internacional. Esta ruta, sumado el interés de abrazar más destinos, que entre otros incluyen el establecimiento de vuelos sin escalas desde Australia a Nueva York para 2022, confirman la decisión de la compañía australiana.


Para tal propósito, este año Qantas anunciará que modelo de avión será el escogido para atender este nuevo desafío que implica contar con un gran alcance y una capacidad suficiente para asegurar la rentabilidad de la ruta, satisfaciendo las necesidades de los pasajeros y también saber competir con distintos actores del mercado. La decisión de buscar un nuevo avión responde a la necesidad de culminar la renovación de los Boeing 747-400/-400ER fijada para el año 2020 y llenar el vacío que se produce entre un avión de gran capacidad como el Airbus A380 y la configuración del B787-9. El B747-400ER posee 364 plazas mientras que los B787-9 apenas transportan 236 por lo que son más de 100 asientos que se pierden de continuar con la actual flota.

Proyecto “Sunrise” es el nombre del proceso de investigación actualmente en marcha en Qantas. Entre los aviones considerados están el A350 y el B777X, los que compiten por ser el nuevo avión insignia para estos propósitos. Ambos equipos destacan por tener una gran capacidad de pasaje y prestaciones que permiten atender tramos sin escalas a más de 18 horas de duración prácticamente sin limitaciones.

Airbus apuesta por el A350-900ULR como la aeronave más apropiada para la aerolínea australiana considerando la comunalidad existente con otros modelos como el A330 y el A380, y por tener una capacidad probada en rutas de ultra larga duración tras el estreno del vuelo de Singapore Airlines entre Singapur y Nueva York (EWR). Pero el fabricante europeo, también ofrece la versión -1000 por su gran capacidad. Previamente, Alan Joyce, CEO de Qantas Group, ha indicado a medios de prensa que de existir un A350-1000 con capacidad para hacer Sydney – Londres (LHR) probablemente sería el avión a escoger.

Boeing por su parte, confía en el éxito de ventas que ha conseguido para el B777X incluso por parte de operadores del constructor competidor para las rutas, además de aprovechar la experiencia del B787 Dreamliner, avión que ya opera Qantas Group y sobre el cual basa parte del nuevo proyecto. De los modelos de la familia del nuevo bimotor, la versión -8 es la que corre con mayor fuerza para la firma australiana.

Pero el Proyecto Sunrise va más allá de la selección de la aeronave adecuada. Apuesta también por definir los futuros estándares de comodidad y servicios que la aerolínea debe tener para asegurar una experiencia satisfactoria, y de esta manera, garantizar el éxito de los vuelos de ultra larga distancia. En ese contexto, se han estado realizado investigaciones a través de grupos como encuestas a sus propios clientes que utilizan el vuelo Perth – Londres (LHR) para conocer sus opiniones y sugerencias.

La salud y el bienestar son las principales tendencias que se observan en las investigaciones, con un fuerte enfoque en la atención plena y la “separación de experiencias” en las diferentes etapas de un vuelo de larga distancia, según indica el Centro Charles Perkins de la Universidad de Sydney.

“La retroalimentación de los clientes del vuelo de Perth a Londres ha superado todas las expectativas, especialmente en relación con el tiempo ahorrado al evitar la escala e ir directamente a su destino”, dice Alison Webster, CEO de Qantas International, quien no duda en destacar el “entusiasmo” de los pasajeros por la evolución que están teniendo los vuelos de ultra larga distancia de la cual Qantas es protagonista. “Nuestro trabajo ahora es determinar dónde está la mayor demanda y crear una cabina que sea asequible para los clientes, y comercialmente viable para la aerolínea”

Entre las sugerencias indicadas por los pasajeros están experiencias o espacios para la socialización a bordo de los pasajeros, zonas de relajación de realidad virtual, experiencias de atención auditiva y un entretenimiento en vuelo (IFE) más amplio. También destacan cosas innovadoras como espacios para hacer ejercicios a bordo o estiramientos suaves que favorezcan la circulación y el confort, auriculares con aislación de ruido, catering adecuado con un amplio surtido de bebidas alcohólicas y no alcohólicas, y diseños innovadores en las cabinas que permitan incluir espacios libres donde se puedan introducir los espacios que los clientes sugieren.

Desde Qantas indican que ya están trabajando en algunas iniciativas que incluyen clases de estiramiento en el salón “Perth Transit”, espacios libres en Perth con aire fresco y luz natural para todos los clientes antes y después de los vuelos a Londres (LHR), un menú diseñado que evita comidas picantes antes de dormir para utilizarlos de mejor forma en el desayuno, entre otras iniciativas. Las rutas de estiramiento de personas son de 15 minutos y se dan en el aeropuerto de Perth antes y después de un vuelo de larga distancia. Según la línea aérea participan más del 80% de los pasajeros entre 12 y 75 años. Otra acción “más tradicional” que también está en marcha es la iluminación a bordo con una programación apropiada para promover la vigilia y el sueño en el momento adecuado para ayudar al cuerpo a adaptase a la nueva zona horaria.

La línea aérea australiana indica que el servicio actual Perth – Londres (LHR) tiene los más altos niveles de satisfacción entre los clientes en toda la red, lo que alienta a continuar con este tipo de iniciativas al momento de proyectar la expansión de los próximos años.

Tras los estudios de opinión, el Proyecto Sunrise considera una nueva investigación para diseñar el ambiente de cabina, así como las características del futuro salón sugerido que incorporen aspectos de salud y bienestar. Para conseguir este proceso, se infiere el interés de Qantas por un avión de gran capacidad cuya cabina brinde las mayores facilidades a la aerolínea para maximizar sus interiores en cuanto a cantidad de asientos como en espacios de relajación.

Según David Caon, diseñador industrial de Qantas, el proyecto actualmente en ejecución está empujando no sólo los límites de la distancia, sino que también de la innovación de los productos.  “Los clientes están compartiendo algunas ideas increíblemente imaginativas, lo cual es un desafío emocionante y nos ayuda a pensar para redefinir la experiencia de un vuelo a larga distancia”, dice. “Dar vida a algunos de estos conceptos implicará un replanteamiento completo sobre cómo ser inteligente en el uso de todo el espacio de la cabina y lo que es en la práctica posible, pero puede implicar la incorporación de elementos de diseño nunca vistos en aviones comerciales”.

El Proyecto Sunrise es indispensable para operar nuevos destinos en América, África y Europa, incluidos los de la red actual que ya forman parte del proyecto. En América del Sur, por ejemplo, no se descarta la posibilidad de llegar a Brasil, mientras que Santiago es parte de los estudios en curso considerando la salida del B747-400/-400ER que actualmente atiende la ruta. En ese sentido, la capital chilena sería uno de los destinos de la red que debieran ser atendidos con el nuevo avión a seleccionar considerando la reciente cancelación que Qantas ha hecho por los pedidos restantes que mantenía ppor ocho A380.
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contenidos relacionados