Por Ricardo J. Delpiano
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| Foto: Norwegian |
Como ocurre en Asia y en rutas a través del Atlántico Norte, el segmento de bajo costo y tarifas bajas (LCC, por sus siglas en inglés) de larga distancia comienza lentamente a manifestarse en Sudamérica. Si bien hasta ahora la región se había mantenido lejos de este tipo de aerolíneas, la expansión de tres compañías europeas anticipa que esta realidad comienza a tomar fuerza ampliando la oferta de viajes y el mercado, comenzando con Europa.
Como en otras regiones, el fenómeno de los “vuelos baratos” llega rápido y de la mano de tres compañías aéreas: Norwegian, Level y Joon. Se puede señalar a Norwegian como la que comienza este fenómeno al anunciar su expansión en 2014 con intenciones de conectar Europa con varios puntos en África y Sudamérica. Tres años después, IAG crea Level para responder a las ambiciones de la noruega y evitar perder más participación en un mercado clave como Iberoamérica, mientras que Air France, es por ahora, la última en sumarse a la tendencia con la creación de Joon. Casos anteriores como Air Madrid o Plus Ultra no califican en esta categoría por tratarse de aerolíneas de bajas tarifas pero que no necesariamente son del tipo LCC, además por ser experiencias fracasadas.
Si bien la materialización de esta nueva propuesta de viaje en larga distancia comienza en junio de 2017, cuando Level inicia vuelos Barcelona – Buenos Aires (EZE), es este año (2018) el que reafirma la tendencia con la llegada de Norwegian a la capital argentina y el de Joon a Fortaleza. Todo indica que, en 2019, el escenario cobrará mayor fuerza. Level tiene fijado para el 31 de marzo su aterrizaje en Santiago de Chile y para ese mismo día, Norwegian espera tocar tierra en Río de Janeiro (GIG), los segundos destinos para las dos firmas. Para el mes de mayo, Joon agrega a Quito a su portafolio de rutas. El resto de las rutas debiera suponer una consolidación de las respectivas operaciones.
La penetración de las LCC en rutas de larga distancia en Sudamérica acompaña el auge de este modelo de líneas aéreas en el resto del mundo, que ahora parece tener un relativo mayor éxito que en años anteriores por el aprendizaje que las propias compañías aéreas, la consolidación de la industria que crea conglomerados más fuertes, la adecuación del modelo en función a la duración de las rutas y la introducción de aviones más eficientes que los anteriores con los que se pretendía operar.
A modo de ejemplo, algunas firmas han optado por un modelo más híbrido como es el caso de Norwegian y Joon con varios servicios complementarios incluidos o bien, ofrecerlos mediante previo pago, como es el caso de Level con una propuesta más extrema (ULCC). En cuanto a flota, las tres apuestan por aeronaves de última generación. Mientras Level utiliza la última generación de los Airbus A330-200 de 242 toneladas de peso máximo de despegue (MTOW), Norwegian opera los Boeing 787-9. Si bien Joon ocupa por ahora los A340-300, en el corto-mediano plazo planea reemplazarlos por los A350-900.
Pese a lo anterior, los resultados no están asegurados. La incursión de estas compañías aéreas no indican éxitos, considerando el escenario global, la situación de algunos países como Argentina o Brasil y las complejidades propias del modelo más las respuestas de la industria, que en el último tiempo han obligado a bajar la cortina a aerolíneas como Primera Air o bien unirse a otras como es el caso de WOW Air con Icelandair Group.
Cada una de las tres compañías aéreas mencionadas tienen, a fecha de hoy, dos destinos en la región en sus redes, ya sea en operación o comercialización. Level con Buenos Aires (EZE) y Santiago; Norwegian con Buenos Aires (EZE) y Río de Janeiro (GIG); y Joon con Fortaleza y Quito. Sin embargo, es la filial del holding noruego la que anticipa una mayor expansión en el corto plazo con la inclusión de nuevos destinos, entre los cuales está Santiago el cual podría anunciarse en un futuro cercano. En ese contexto, durante el mes de octubre, Norwegian realizó una reunión formal con la Junta Aeronáutica Civil de Chile (JAC) con el fin de presentar su proyecto de operación en el país. El crecimiento también se ve impulsado con los planes establecidos para Argentina a través de las primeras operaciones domésticas.
Al igual que en los vuelos domésticos o en las llamadas rutas medias, la incursión de las LCC en rutas de larga distancia representan una mayor competencia en el sector por modelo de negocios entre las aerolíneas, incremento de la demanda a través de las políticas de estimulación mediante el precio y la respuesta que los operadores establecidos realicen. Así, y como una forma de anticiparse a la nueva competencia, líneas aéreas como Iberia o Air France han cambiado sus estructuras tarifarias insertando una opción básica para viajar. Desde Latinoamérica, la respuesta comienza a aparecer con las modificaciones en las categorías de precios de LATAM en vuelos internacionales que desde octubre son iguales a las de los vuelos domésticos, medida que se entiende también como parte de la transformación que está realizando la compañía.
Europa es por ahora el único mercado en el que actuarán las LCC de larga distancia en Sudamérica, por los planes de expansión que sus exponentes tienen y prácticamente, la ausencia de operadores con similar modelo de negocios desde otras partes. Desde Norteamérica, sólo Air Canada Rouge constituye la excepción con servicios orientados a un pasajero V.F.R. que por ahora se manifiesta en rutas medias inferiores a las ocho de horas de duración.
En esa misma línea, las tres compañías aéreas mencionadas parecieran ser también las únicas en incrementar la competencia mediante esta vía, pero manteniendo la tendencia de la industria a través de la conformación de bloques al pertenecer cada una de ellas a grupos de líneas aéreas.
